viernes, 28 de septiembre de 2012

La vida no es como las películas. Una chica no se pone de novia con el chico que le ayudo a levantar las bolsas del supermercado que se le cayeron, del cual se había enamorado inmediatamente. No siempre hay finales felices.
Soy la típica chica boluda, cursi, de 15 años, que sueña todo el tiempo, la que vive ilusionada, y a la que una vez la boludearon y la pasan por encima. Soy ese tipo de chicas que quiere tener romances como en las películas con la música de fondo, o las velas prendidas. Soy de esas que cuando llora se imagina que alguien la viene a salvar y le da un beso sanador. Me considero prácticamente una pelotuda. Cualquier persona que lea esto debe estar pensando que lo soy. Y deben tener razón. Hoy en día creo que creo en esto porque no tengo muchas esperanzas. Creo que a mi me basta con que me desilusionen una vez como para pensar, o creer que me di cuenta que el amor es cruel. ¿Por qué estoy tan pendiente del amor? ¿Por qué casi todos mis textos hablan de esto o tienen como centro este sentimiento? ¿Tan fuerte es lo que produce en mí el bichito del amor? Que tonta soy. Tengo que dejar de creer en estas cosas, en ese amor eterno.

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